Me encontraba debajo del cerezo blanco, echado como solía hacerlo en mis momentos libres, era un agobio rutinario sentirse un esclavo, más para mi que no siempre lo fui, vino a mi mente recuerdo de mi antiguo trabajo, pertenecí a un grupo de protección del emperador llamado la guardia purpura, soldados altamente entrenados para todo lo necesario, mis compañeros eran como mis hermanos todos marchaba bien pero mi familia trabajaba para Kioda ese maldito cuando quiso se des hizo de ellos como si no fueran nada y aquí estoy sirviendo le como un fiel lacayo esperando el momento para atacar, buscando como dejarlo sin nada, vacío como me siento yo. Para completar todo esto ahora su hija me pedía ayuda, la verdad que no comprendía nada de lo que le pasaba por la mente pero el modo en que me hablo ayer me hizo pensar que no estaba fingiendo, pero he ahí lo extraño no me estaba ordenando como solía hacerlo me lo estaba pidiendo como si me diera la oportunidad de negarme o no, nunca logre entender a las mujeres y no e estado en contacto con muchas y menos con mujeres de alta sociedad, sin dudas eran como decían, "muy complicadas de entender" un día odiosas otro día sensibles ¿como puede caber tanto en tan pequeñas dimensiones?
_ Sonyio!!_ Escuche de nuevo el llamado de aquella mujer mandona
_ ¿y ahora que pasa Akisha?_ Dije ignorándola con la vista, ya suficiente soportaba su voz chillona
_ La señorita quiere pasear por los jardines luego de comer
_ Pues que lo haga
_ No te hagas el gracioso, tienes que estar listo para acompañarla_ Era increíble que hasta una mujer simple como ella me mandoneara
_ Lo se no tengo mucha opción ¿verdad?
_ Es hora de que te comportes como es debido y espero que no ayas sido grosero con ella
_ A si de rastroso como me ves soy un caballero con ella_ La mujer me miro entrecerrando los ojos
_ ¿que tan caballero?_ Me irritaba que sea tan desconfiada
_ como debe serlo un esclavo a su servicios
_ No se por que no me convences
_ ¿a caso te dijo algo malo de mi?
_ no dijo nada malo de ti pero si habla mucho
_ ¿y que dice?_ Me sentí confundida mente intrigado
_ Pues pregunta siempre por ti...el otro día dijo que para calmarse te observaba y que tu la habías llevado en brazos_ Sin dudas Akisha era la clase de mujer que rejunta situaciones para armar una mala visión de las cosas
_ Mira yo se que no tengo permiso para tocarla pero estaba a punto de caer al suelo no tenia control de su cuerpo tuve que llevarla en brazos hasta su cuarto_ Inconscientemente también recordé que en la aldea la sostuve de la cintura para ayudarla a subir al caballo
_ En tal caso debe ser muy cuidadoso
_ Akisha las mujeres no me enloquecen, no voy a perder mis cabales solo por que la tome en brazos
_ espero así sea_ Ella se dio media vuelta y se retiro, aquella charla se tornó incomoda era la única manera de que me dejara en paz, como si en mi mente tuviera tiempo para pensar en mujeres y sus rollos a diferencia de ellas yo pensaba y sentía lo mismo todos los días no sufría de histeriqueos.
Me levante y sacudí mi ropa para no ofender con mi presencia a la "prinsecita" y camine con toda mi pesadumbre, en el fondo sentía curiosidad por que actitud tendría ese día Yukiko hasta resultaba cómico en ocasiones. Me recargue contra la pared de la pagoda que daba al gran comedor esperándola, estuve allí casi una hora hasta que por fin la vi salir bajando por las escaleras en dirección a mi, de nuevo regresaron a mi mente las imágenes del día anterior, su rostro suplicante y su voz temblorosa jamas la había visto de esa manera, de verdad se había vuelto otra persona
_ Buenos días Sonyio_ Su rostro se veía iluminado y alegre todo lo contrario de como la estaba recordando
_ Buenos días Yukiko_ ¿Por que me salio eliminar la formalidad? no lo se
_ Muy bien lo recordaste, ¿te hice esperar mucho?_ Me pregunto con un gesto gracioso de nuevo sorprendiéndome por su interés
_ emmmm...no mucho_ Comencé a caminar y ella me siguió cerca, mis manos comenzaron a sudar, ¿estaba nervioso?
_ Perdóname por lo de ayer...pude haberte metido en líos cuando te pedí que entraras a mi cuarto_ ¿Me estaba pidiendo perdón? esto me dejó helado
_ Sabes que tengo prohibido contactos muy directos contigo, podrían matarme
_ Lo sé y lo lamento no volveré a ponerte en esa situación pero...tenía miedo
_ pensé en lo que me pediste...no era necesario eso ya sabes es mi trabajo protegerte y tienes que confiar en mi_ Dije mirando hacia el frente
_ ¿de verdad? que alivio que me das_ llegamos caminando en silencio hasta los jardines y era prácticamente seguro que esta mujer me estaba coqueteando o quizás me confundía
_ ¿Tienes familia?_ Pregunto de la nada, esa era otra pregunta incomoda
_ No_ No iba a detallarle tanto ¿para que?
_ ¿no? padre, madre, hermanos, mujer..._ Esta niña si que sabia ponerme nervioso y para completar no dejaba de mirarme
_ No_ Mejor cambio de tema_ esta noche are guardia frente a tus aposentos, así estarás más tranquila
_ Gracias_ Dijo sonriente aunque no la vi, aproveche que se distrajo a observar unos arboles para mirarla, jamás se había puesto tan cerca de mi ni había demostrado tanta confianza, divisé su cabello y el aroma que desprendía, el color de su piel tan blanquecina, la forma en que aquel vestido se entallaba a sus curvas, me sentí estúpido a su lado teniendo esos pensamientos ante ella, agradecí que no me estuviera viendo, no era posible tanta libertad de expresión ni en lo mas oculto de mi cabeza.
_ ¿recuerda este lugar?_ Pregunte al fin para distraerme
_ No, siento que es la primera vez... ¿ya habíamos venido?
_ Si, todos los días
_Akisha hoy me preguntó por que dejé de venir
_¿y por que lo hiciste?_ Le pregunte sin saber por que me interesaba
_ Lo había olvidado_ De nuevo su mirada iba lejos como si su mente se pusiera en blanco. Luego de una hora regresamos.
Se hicieron las nueve de la noche y yo ya me encontraba en el cuarto, era terrible tener que ser obligada a dormir tan temprano el sueño me llegaba hasta mas tarde. Miré disimuladamente por la ventana a Sonyio, quien se sentó contra la pared pegado a su espada, me daba pena el solo pensar que pasaría toda la noche en vela, hoy había intentado tener una charla normal con él pero se veía tan serio y tenso parecía algo nervioso, me hubiera gustado saber como era su sonrisa o poder observar de nuevo sus ojos pero el evito mirarme todo el tiempo, ante toda esta situación estresante estar con el me relajaba, me di un día de respiro ante tanto caos, aunque era notable que yo no le caía muy bien hacia el intento de charlar conmigo, la verdad es que el me resultaba interesante, quizás por que nunca vi a un joven samurai o por que la sola idea de saber que él me protegía me interesaba, me hubiera gustado caerle bien espero que en algún momento su visión de mi cambie, mientras volaba en mis pensamientos una araña se cruzo en mi visión caminando sobre mi mano
_ HAAAAAAAAAAAAAA!!!_ Mi grito fue tan fuerte que retumbo en el cuarto, la puerta se abrió de inmediato, Sonyió se agacho para recogerme del piso
_ ¿estas bien? ¿Que paso?_ Preguntó con aquella mirada de preocupación enternecedora que rompía con su gesto tan serio y frío y le respondí sin pensar
_ Mi corazón
_ ¿Que? ¿De nuevo?_ Puso su mano en mi pecho para corroborar como la vez anterior pero no era cierto mi corazón estaba bien
_¡¡¿que esta pasando aquí?!!_ Dijo fuerte una voz acusadora que resultó ser la de Akisha
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